Los mejores desenlaces de campeonatos de la F1 (1985-2019)

Ya está aquí la segunda parte de los mejores desenlaces de un campeonato en la Fórmula 1. En la anterior entrega vimos los grandes duelos por el campeonato en los primeros 35 años de Fórmula 1. Pilotos como Collins, Fangio, Surtees, Hill, Clark y Hunt fueron nuestros protagonistas. Hoy nos adentramos en los siguientes 35 años de Fórmula 1, donde encontramos algunas de las mayores polémicas de la historia y finales no aptos para cardíacos. Vamos a ver la cartelera de esta tarde.

Australia 1986 – Érase una vez… En Adelaida

Australian GP 1986
Dibujo de la explosión del neumático de Mansell | Fuente: Pinterest

La última película de Tarantino sirve para titular lo que se vivió en esa carrera. Prost, Mansell y Piquet eran los candidatos. El mundial había estado marcado por la rivalidad feroz de los pilotos de Williams mientras Prost se mantenía enganchado a la lucha por el campeonato. La ventaja era de Mansell, que necesitaba ser 4º para ser campeón. Y partiendo desde la pole todo parecía listo para el alirón del británico. Sin embargo, vimos una carrera escrita y guionizada para dejar atónitos a todos los espectadores.

Ya desde la salida, Mansell jugó a llevar el coche a casa mientras Rosberg avanzaba con paso firma a por la victoria. Entre medias, Piquet cometió un error y cayó a la cuarta posición, pero no tardó en volver a ser segundo. Fue en la vuelta 62 la carrera cuando tuvimos el primer susto. Keke Rosberg debía abandonar debido a un pinchazo en la recta. Lo que nadie imaginaba es que tan solo una vuelta después, a más de 250 kilómetros por hora, el neumático de Nigel Mansell iba a explotar. El sueño del mundial se desvaneció del todo cuando Piquet paró a cambiar neumáticos y evitar así otro susto. Prost quedaba en cabeza y, tras 81 vuletas, cruzó la línea de meta para convertirse en bicampeón del mundo.

Australia 1994 – La batalla de Adelaida

Schumacher Hill Adelaide
El final del camino | Fuente: F1

Si 1976 fue una temporada convulsa, la de 1994 se puede calificar como caótica. Desde el fatídico Gran Premio de San Marino de 1994 hasta las descalificaciones y sanción a Schumacher, pasando por las raras modificaciones que se realizaron en ciertos circuitos, todo estuvo revuelto. Hill y Schumacher llegaron al final del camino para la batalla final. El escenario sería el tortuoso circuito de Adelaide, que acogía por penúltima vez el Gran Premio de Australia.

Solo un punto separaba a al británico del alemán. Todo estaba listo, y a las 2 de la tarde hora local, se apagó el semáforo. Mansell perdió la pole en favor de Schumacher. Hill era segundo. Poco a poco, vuelta a vuelta, curva a curva, el Williams #0 se iba acercando a su rival. Para la vuelta 30 ya le había echado el guante, y poco a poco le fue una presión que acabó por asfixiarlo.

Todo sucedió en un chasquido, en la vuelta 35. Schumacher se fue largo en la curva 5 e impactó contra el muro. Los daños para él eran ya terminales, por lo que el sueño del primer mundial se esfumaba. Hill, viendo su gran oportunidad, se precipitó y metió su coche por el interior en la curva 6 en busca del liderato, pero solo se encontró con un cerrojazo por parte de El Kaiser. Schumacher voló y acabó en el muro. Por suerte para él, su mundial no corría ya peligro. En la maniobra había conseguido que uno de los brazos de la suspensión del Williams se doblase, por lo que el abandono era inevitable.

Mansell ganó la carrera que coronó por primera vez a Michael Schumacher, aquella que le valió una fama de tramposo que le acompañó durante parte de su carrera deportiva. Para Michael era ganar a cualquier precio, como se vio en la secuela de este film.

Europa 1997 – El bueno, el guapo y el malo

1997 European Grand Prix
Villeneuve (el bueno), Hakkinen (el guapo) y Schumacher (el malo), protagonistas en Jerez | Fuente: Racefans

Villeneuve y Schumacher llegaban peleando por el título de Fórmula 1 a Jerez. Tras 18 años de sequía, Ferrari tenía opciones más que reales de devolver a la gloria del título a Maranello. Williams, por su parte, quería revalidar su título de 1996 con su gran apuesta: Jaques Villeneuve. La igualdad entre ambos contendientes fue una constante y tras el Gran Premio de Japón había un punto de diferencia entre los candidatos.

El circuito jerezano fue testigo de un fin de semana increíble. Todo empezó con un cruce de palabras salvaje entre Villeneuve y Schumacher. El discurso del hijo de Gilles se basó en expresar su miedo a que su rival lo echase de pista como hizo en 1994 con Damon Hill. La tensión se podía cortar con un cuchillo. Un encontronazo entre Villeneuve e Irvine (compañero del Káiser) fue un aperitivo de lo que quedaba por delante.

En qualy la igualdad fue máxima, literalmente. Villeneuve, Schumacher y Frentzen (también en Williams) marcaron exactamente el mismo tiempo (en este orden) ante la incredulidad del mundo entero. Ninguno de los pilotos podía esconder su asombro y sonrisas ante la situación que se estaba dando. Para más inri, Damon Hill fue cuarto a menos de una décima de los tres primeros.

Todo estaba listo para el Gran Premio de Europa. En la salida, Villeneuve sufrió la tensión y se quedó en tercera posición, tras Schumacher y Frentzen. Como el hispano-germano no podía con su compatriota tuvo que dejarse pasar. Poco a poco, el canadiense se iba echando encima de su rival. Tras la segunda parada, Villeneuve estaba encima de Schumacher. De nuevo a soga, y de nuevo una presión asfixiante que acabó por matarlo. Jaques tenía mejores gomas y, tras estudiar a su rival y en la última vuelta de ventaja de su neumático, se tiró en el interior en Dry-Sac. Schumacher vio los fantasmas de Adelaida de nuevo ante él y repitió su jugada. Pero en esta ocasión, pese a que dañó el Williams, fue solo su carrera la que se acabó.

El Ferrari de Schumacher se ahogó en la grava y Villeneuve siguió adelante. En las últimas vueltas bajó considerablemente el ritmo. Dejó pasar a Hakkinen y Coulthard para llegar en tercera posición y cerrar su título mundial, el último de Williams hasta nuestros días. Mientras unos celebraban, la reputación de Schumacher recibió un mazazo durísimo cuando fue descalificado del campeonato.

Brasil 2008 – 71 vueltas de tensión

Felipe Massa Brasil 2008
Felipe Massa llora desconsoladamente tras perder el título | Fuente: F1

Ha llegado la hora de recordar el mejor final de un mundial. Alabada por la crítica, esta película nos cuenta el duelo de Hamilton contra Massa. McLaren contra Ferrari. El duelo en Interlagos estaba servido y, como un regalo divino, llegó la lluvia para darle aún más emoción a la carrera. El resto fue una obra maestra.

Durante los dos primeros tercios, apenas hubo cambios. Massa puso un mundo de por medio con sus perseguidores y Hamilton se limitaba a conformarse con entrar en el top-5. Pero a falta de 12 vueltas para el final llegó la lluvia, y con ella el caos. La pista se fue empapando poco a poco y, a 5 vueltas del fina,l entraron Alonso, Raikkonen, Hamilton y Vettel. Massa hizo lo propio en el siguiente paso por meta mientras Timo Glock se quedó con lisos esperando que el cielo no terminase de desplomarse sobre Interlagos. Los papeles protagonistas ya estaban repartidos para el clímax.

La película entonces se centró en la lucha por el mundial. Si Vettel pasaba a Hamilton significaba que el mundial se iba para Maranello. Y el adelantamiento se produjo. Kubica, piloto doblado, jugó a ser el juez del mundial y sacó a Hamilton de la trazada. Vettel aprovechó y se metió 5º. El drama estaba ya por las nubes.

Massa cruzó la línea de meta en primera posición y comenzó la vuelta de honor con sus ojos puestos en las pantallas del circuito y con los dedos cruzados. Y es que la atención de todo el mundo estaba 38 segundos por detrás, en la lucha Vettel-Hamilton. El británico buscaba desesperado la forma de pasar a Sebastian Vettel. Sus nervios se notaban en la forma en la que llevaba el coche: iba sobreconduciendo de una forma muy clara. Tuvo que esperar a la última curva, de la última vuelta, de la última carrera del mundial para volver a una posición que le diera el campeonato. Un Timo Glock a la deriva se cruzó en el camino del británico y no tuvo más remedio que ceder su quinta posición.

Muchos vieron este adelantamiento, como los británicos, al grito de “Is that Glock”, o los brasileños. Otros, como los españoles, no se enteraron hasta que Hamilton cruzó la meta. Este es el verdadero encanto de la Fórmula 1, todos levantados esperando al nuevo campeón del mundo. El campeonato se iba a Wokin, por primera vez desde 1999 y por última hasta la fecha.

Abu Dhabi 2010 – Ha nacido una estrella

Sebastian Vettel GP Abu Dhabi
Momento exacto en el que Vettel se proclama campeón del mundo de F1 | Fuente: F1.com

2010 fue una temporada atípica en la historia. La igualdad entre Ferrari, McLaren y Red Bull fue enorme, hasta tal punto de que durante todo el año hubo 5 candidatos por el título: Button, Hamilton, Vettel, Webber y Alonso. Button perdió definitivamente toda opción de defender su corona en el caótico Gran Premio de Corea. Y con estos cuatro candidatos se llegó a Abu Dhabi.

Alonso lo tenía fácil. Si era 1º o segundo era campeón automáticamente. Si Webber ganaba tenía que ser 2º, si lo hacía Vettel cuarto y Hamilton necesitaba ganar y que todos sus rivales abandonaran. España se preparaba para volver a celebrar un mundial de su ídolo y, tras la salida, todo marchaba perfectamente. Lideraba Vettel seguido de los dos McLaren y de Alonso. El paseo iba a ser militar, hasta que Red Bull lo voló todo por los aires.

Mark Webber, principal baza de Red Bull, entraba en boxes para hacer su parada. Una vuelta después lo hizo Alonso para proteger su posición frente al australiano, pero lo que no sabían en Ferrari es que habían mordido un anzuelo muy doloroso. Poco a poco se fueron dando cuenta, cuando Alonso se estrelló contra un muro ruso llamado Vitaly Petrov. En ese momento, España e Italia entraron en pánico. Alonso llevaba un coche para ser cuarto y sellar el título, no para atacar y ganar posiciones. Fueron numerosos intentos los de Alonso por pasar a Petrov, pero conforme iban pasando las vueltas y con Rosberg y Kubica por delante quedaba rezar por un abandono de Vettel.

Por delante, el piloto de Heppenheim ganó fácil la carrera y se coronó campeón del mundo de Fórmula 1 por primera vez. Empezaba así la era Vettel, con 4 mundiales consecutivos con Alonso como única oposición a su tiranía en 2012.

Brasil 2012 – El último tango de Alonso

F1 Grand Prix of Brazil
Schumacher celebra con Vettel el tricampeonato del de Heppenheim | Fuente: Red Bull

Si 2010 fue atípico, 2012 fue singular. 7 ganadores en las 7 primeras carreras del año, una victoria para Pastor Maldonado y una remontada favorecida por los problemas de Alonso en Spa y Suzuka nos regalaron un final de campeonato en Brasil. Y, al igual que en 2008, la lluvia quiso ser protagonista. Alonso y Vettel serían los gladiadores que se darían cita en el coliseo de Interlagos, ante miles de personas presentes in situ y millones viendo la carrera desde casa.

Vettel era cuarto y Alonso octavo. 4 curvas después, la situación era la opuesta. Mientras Alonso pasaba a Webber y Massa en la S de Senna, Sebastian Vettel se vio metido en una melé de coches que acabó con un golpe muy fuerte de Bruno Senna en la parte trasera de su RB8. Los daños eran irreparables y Vettel debía remontar en pista. No tardó en hacerlo y en la vuelta 9 ya era 6º, y en la 19 4º. Sin embargo, se acomodó en la 7ª posición mientras que Alonso era 4º, suficiente para cerrar su título. Pero la meteorología cambiante y los errores de Hulkenberg le dieron al asturiano una opción de ser campeón.

En la vuelta 54, Hulkenberg se precipitó al adelantar a Hamilton y ambos chocaron. La carrera del británico se había acabado, mientras el piloto de Force India se tenía que conformar con ser quinto. Alonso era segundo, pero seguía sin ser suficiente. En este punto de la carrera, y con Vettel 6º, necesitaba un milagro como le pasó a Surtees en México o a Lauda en Portugal. Pero en esta ocasión, la rotura del coche de delante no llegó.

Button ganó la carrera (última con su nombre y última de McLaren hasta la fecha) y Fernando fue 2º. Vettel fue 6º y se aseguró así su tercer campeonato en el que ha sido el último gran duelo por un campeonato hasta la fecha. Este año parece que nos quedaremos de nuevo sin emoción real por el campeonato, pero esperemos que pronto se revierta esta situación y se vuelvan a llenar las salas con definiciones de infarto.

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